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Réquiem para un esbozo
autobiográfico
Por María Dolores Bolívar
Regla número
uno: Conócete a ti mismo y sabrás cuán imposible es conocer a los
demás. ¿Fecha y lugar de nacimiento? Hermosillo, Sonora, un 27 de
marzo, poco antes de emprender el éxodo hacia la urbe que habría
de convertirse ante mis propios y azorados ojos en la más poblada
del planeta.
Con
todo y ese transe, me fue dado crecer en una calle que tenía vista
al panteón (lo llamábamos el pulmón), un pirul que estiraba un brazo
para llamar a mi ventana y un parque. Hoy esa mi calle ha sido tragada
por suburbia y las generaciones nacidas después de los setentas
la tienen como referencia de la zona central.
No es broma,
mi espacio urbano sufrió tremendos terremotos. Hay quien me juzga
delirante porque cuento que recorrí mi barrio alguna vez a caballo
y fui a una escuela de ladrillo rojo más antigua que la super carretera
que puso en la metrópoli al Estado de México.
El Sur de mis
recuerdos era fiel a la S de la brújula y alcancé a ver moverse
los tranvías, cuando la leche seguía repartiéndose en mulita y en
casa se desayunaba pan con nata.
Pasión: Sin
fusilarme al Quijote ni a León Felipe "justiiiiciaaa". Ustedes mencionen
un caso que otros crean perdido, allá voy yo, a meter mi cuchara.
¿Por qué no estudié Leyes y sí Ciencia Política? (...)
¿Comida preferida?
Panes tostados con mayonesa, a las seis de la tarde y leche condensada
a cucharadas, todo el tiempo... ¿Comida chatarra? Corre por mis
venas. Cuando a alguien dice caldo de pollo o jugo de zanahoria,
yo propongo churrumais y un gansito. ¿Coca o pepsi? Agüita de limón,
con todo y cáscara, estilo Yucatán. Pero si otro no la prepara me
veo obligada a beber del agua carbonosa que menos sabe a fraude
universal.
¿Bebida "espiritosa"?
Cuando los daikiris (que según sé inventó Hemingway) comenzaron
a traer de gorrón a mis fiestas al primer exmarido, cambié por cuba
libre... Ya en serio, tequila, si falla el ron. Nunca cerveza para
que no convenga con airados brindis el segundo exmarido.
¿Libros? Por
temporadas... Mi memoria prefiere la poesía, sobre todo si asume
alguna genealogía alemana, la generosa nitidez de los apaches -"Debes
hablar directo para que tus palabras como flechas den en los corazones
y los llenen de luz."- y una impecable ortografía. De Aragon, mi
número uno es Les Tziganes, sine qua non de todo mal llevado anarquismo.
Me gustan las novelas si son muy largas y, aún así, lloro cuando
se me acaban. Pero el género que seguido me ocupa, es el cuento.
¿´Mi galería de lujo? Peri Rossi, Sommers, Felisberto, Borges, Cortazar
(¿quién no amó apasionadamente a ese gigante?), Pitol, Castellanos,
Arredondo, Silvina Ocampo.
¿Películas?
¡Todas! Para disfrutar del cine hay que verlo. Mis directores favoritos
siguen siendo latinos. Fui incondicional de Fellini, Visconti y
Antonioni. Ahora lo soy de algunos mexicanos, como Hermosillo, Mandoki
y Arau...
No concibo
que haya quien diga que Como agua para chocolate no fue un peliculón.
Me gustan los proyectos atrevidos, como los de la Bemberg en Yo
la peor de todas. Saura cuenta entre mis diez más grandes y eso
que hasta hace pocos días había vivido sin su Tango. Detesto que
el hilo conductor de un guión sea la sangre. Regla número dos: Si
el director es gringo, te dejo que me cuentes el final. ¿Actor?
Raúl Julia en El beso de la mujer araña y Down Came a Blackbird.
Lo que quiere decir que tengo propensión a enamorarme de la actuación,
no del actor. ¿Actriz? Irene Pappas comiéndose el pastel en Eréndira.
¿Mascota? un
gato de bigotes plateados que se fue para no volver, el primero
y el último felino que convivió conmigo.... Respondía al nombre
de Rompebolas... Si pasa por sus casas o azoteas, en una de las
seis vidas que no gastó conmigo, no dejen de decirle cuánto lo echo
de menos.
¿Música? Las
bandas, mientras más estruendosas, desde un balcón zacatecano. Cuando
se enciende piano, violín o violoncello en solo, pienso, estudio,
leo, duermo, etceterilla. ¿Color? Mis hijos dicen que el negro,
por mi armario, pero yo insisto que turquesa, igual que mis antepasados
del desierto.
¿Jugarme el
pescuezo? ¡Deja dit!!!! Por la justicia... Lo mismo en un campo
de batalla que en el estanquillo por diez centavos que me quieran
birlar a la mala...(máxime si es a cambio de un chicle con sabor
a plátano.) ¡Cuando con una sonrisa me extraen hasta los dientes!
¿Fantasía? Que por fin llegue el día en que no tenga que convencer
a nadie de que la luna es una enorme bola de queso de Oaxaca. ¿Lo
más horrible del mundo? Alguien que se traga lo de que el mundo
es horrible...
¿Por qué sí?
Porque la vida es un cacho de queso, derritiéndose, que estableció
su órbita alrededor de la luna. ¿Por qué no? Porque lo más seguro
es que "No haya".¿Dónde? En el ojo de un pájaro (si lo prefieres,
en las alas extendidas de un cóndor).
¿Blanco o negro?
Todos los tonos de gris, pero cuando porfían, entonces tiene que
ser negro. ¿Ford o chevrolet? Las caminatas, sin prisas. Si alguna
vez me atrevo a volver al volante, aquella oriental marca que inicia
con una T... ¿Clinton y Mónica o Romeo y Julieta? Abelardo, después
de haberse curado de Eloisa. Si no puede ser, Romeo y Mónica, como
sugirió mi amigo Roly, nada más que por méritos del bueno Romeo.
¿Sueño? Que
mi varita mágica no deje de concederme todos mis deseos.
¿Beatles o
Stones? Beatles, por supuesto, pero me tocó ser guía de Jagger en
Mixquic, un noche de muertos... Le habría llorado como plañidera
y más... ¡Sólo le faltó pedírmelo!
¿Talento especial?
Podría mentir que vivo por un buen texto, pero en verdad...es mi
sentido de la aventura... La capacidad de arrugarlo todo como un
papel, echarlo a la basura y empezar la página en blanco, todo de
nuevo...
Postludium
(a manera de moraleja): Mientras más conozco a los perros, más extraño
a mi gato.
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