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Gente
y arte de Zacatecas
Monte Escobedo, un lugar que invita a regresar
La calidez de su gente, las múltiples bellezas naturales, la originalidad
de sus fiestas religiosas y su deliciosa comida, hacen de Monte
Escobedo un lugar inolvidable. Podemos transitar por esos parajes
cobijados de enormes árboles, al compás de una sinfonía musical
de aves silvestres y un agradable clima, templado, surcado de manantiales.
El municipio de Monte Escobedo cuenta con 1,340.83 kilómetros
cuadrados, su suelo es de un color amarillo en los bosques, que
son abundantes. La mayoría de los bosques está compuesta de enormes
árboles de encino y de pino principalmente, que invitan a acampar.
De hecho es un lugar al que visitan gente de toda la república,
para practicar el deporte del campismo.
Y qué decir de sus aguas. Corren por estas tierras numerosos ríos,
siendo los más notables: San Nicolás, Santa Teresa, Escalón y El
Salto. También, al transitar por sus caminos llenos de barrancos
podemos admirar las cascadas que se forman con el agua de las lluvias.
Ver deslizarse por entre las rocas la frescura de las aguas zarcas
que acarician a su paso a las rocas, por entre los desfiladeros,
¡es una experiencia maravillosa¡.
Se puede decir que su orografía es bastante accidentada, pues,
es un territorio que se encuentra en la Sierra Madre Occidental,
y su altura máxima alcanza los 2,420 metros. Las principales localidades
son: Laguna Grande, Adjuntas del Refugio, María de la Torre, Gómez,
Masita, Capulín de los Ruiz, San Bartolo y Monte Escobedo, cabecera
municipal; colinda al norte don el municipio de Valparaíso, al oriente
con los de Tepetongo y Susticacán, al sur y al poniente con el estado
de Jalisco.
Su vegetación más representativa es la siguiente: encino, pino,
madroño, mezquite, huisache, manzanita y pastizales. La abundancia
de pastizales permite la cría de ganado, principalmente: aves, porcino,
equino y vacuno. La ganadería es su principal actividad, sin dejar
de lado la agricultira de la que se obtienen productos como: el
maíz, avena, trigo, frijol y cebada. De los cultivos perennes son:
el durazno y el manzano.
Los domingos acuden a la plaza la gente de las localidades cercanas
a formar parte del tianguis, en el que se comercia o se hace el
trueque de mercancías. Unos de los alimentos más codiciados son:
las gorditas de horno y el queso añejo enchilado que "vuela", por
ser considerado como el mejor de la región.
La fiestas religiosa más importante se celebra el día ocho de
diciembre, que es en honor de la Inmaculada, patrona del pueblo.
Esta celebración no corresponde a la fiesta civil
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