Mérida (Notimex).- La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) invierte en el país 850 mil dólares en financiar proyectos de cooperación técnica de entre uno y dos años, informó su representante en México, Augusto Simoes.
El objetivo de esos apoyos es dotar a las comunidades y a los trabajadores del campo de las herramientas necesarias para mejorar su producción agrícola, así como enseñarlos a utilizarlas para que después continúen con la ejecución de estas prácticas, abundó.
En el marco de la Reunión sobre Políticas y Programas en Semillas para América Latina y el Caribe, que concluye el próximo día 24, planteó que entre los proyectos apoyados destaca la recuperación de zonas agrícolas afectadas por fenómenos climáticos en Chiapas.
También hay un proyecto de apoyo a mujeres campesinas "en el que trabajamos con la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (Sagar), mediante el cual se les ofrece capacitación en sus mismas comunidades para que mejoren sus sistemas de producción".
Expuso que como tercer proyecto se maneja un programa de aprovechamiento de aguas residuales de granjas porcícolas para su reutilización en la siembra de diversos cultivos en comunidades de Guanajuato.
Comentó también que con recursos del programa de la FAO denominado "Telefood" se apoyan otros 14 proyectos menores, sobre todo en comunidades de escasos recursos de diversos puntos en el territorio mexicano.
Estos otros proyectos, afirmó, tienen como fin principal la lucha en contra de condiciones de falta de abasto suficiente de alimentos, mediante apoyos para mejorar y diversificar los métodos de producción en el campo.
La FAO trabaja en coordinación con la Sagar en México para evaluar los resultados y alcances del programa agropecuario Alianza para el Campo, destacó.
Expuso que el propósito central de esta evaluación es analizar los métodos aplicados y el impacto que han tenido en la recuperación de los niveles de productividad del sector campesino mexicano.
En otro tema, el integrante de la FAO destacó que la producción de semillas mejoradas genéticamente tiene un importante valor estratégico para garantizar una solución a las necesidades de alimentación y desarrollo de las generaciones futuras en el mundo.
"Es necesario encontrar nuevos métodos y tecnologías que permitan lograr una mayor producción de semillas, que tengan las cualidades necesarias para su cultivo aun en condiciones poco favorables", expuso.