El clero diocesano y laico festejó a monseñor Fernando Chávez Ruvalcaba por su primer aniversario de consagración episcopal en solemne concelebración eucarística en la Catedral Basílica.
Se congregaron en el lugar sagrado; presbíteros, consagradas, seminaristas y fieles católicos quienes animaron la ceremonia religiosa con cánticos de gratitud a Dios, aplausos, porras y vivas al Obispo de Zacatecas.
Filiberto Romo, vicario general de la diócesis, en su homilía exaltó la labor episcopal de monseñor Chávez en el servicio entregado al pueblo zacatecano, su amor desinteresado a los más necesitados y el mutuo trabajo con el presbiterado diocesano.
"Él es principio y fundamento de la iglesia particular, ha sido un ejemplo de lucha y dedicación a su labor apostólica, es el promotor, coordinador y orientador de nuevos retos que el mundo presenta", dijo.
Añadió que ha sido como un padre caritativo, leal y sincero, que ha sabido tomar decisiones con sabiduría y prudencia.
"Eres tan fuerte como un roble, has intentado actuar siempre la caridad aunada en la justicia y el amor, siempre has actuado no por interés y egoísmo sino con sacrificio, lealtad y transparencia", reiteró.
Al término de la homilía, monseñor Fernando Chávez, abrazó al padre Filiberto y el Obispo agradeció al pueblo católico sus muestras de gratitud, estima y afecto hacia su pastor, se comprometió, además, a seguir luchando por llevar a buen término su misión divina en esta iglesia zacatecana.
Los diocesanos festejaron el aniversario episcopal de monseñor Chávez con un desayuno sorpresa y comida en el salón imperial del hotel Don Miguel, en donde el Obispo se mostró muy agradecido con todos los presentes por los detalles de cariño, afecto y comunión con su pastor diocesano.
Solicitó a los congregados a acompañarlo en la labor pastoral para este segundo año de servicio en la Diócesis que inicia "para que los años que Dios me quiera conceder a su servicio sea fructífera" y extender cada vez más el mensaje de salvación a tantos hombres zacatecanos que desconocen a Dios.
Ricardo Monreal Avila, gobernador del estado, quien acompañó al Obispo en el desayuno y en la comida, manifestó su respeto, felicitación, aprecio y cariño a monseñor Chávez "por ser un hombre humilde, sencillo y caritativo".
"Estoy en entidad de católico y reconozco al padre Chávez como mi pastor y guía espiritual. Antes en la política muchos no expresaban su profesión religiosa, pero yo sí, porque soy católico al igual que toda mi familia", con estas palabras finales se retiraron el gobernador y su señora esposa.
El rector del seminario de Zacatecas, padre Tranquilino, reconoció la labor espiritual que ejerce el obispo entre los seminarista con sus consejos y orientaciones.
De igual manera una consagrada, la madre Mier, se dispuso, a nombre de todas las religiosas de la Diócesis, a colaborar con el Obispo en la orientación a la vida cristiana.
"El Obispo es pieza clave en una comunidad que se llama Diócesis que cuenta con 59 mil kilómetros cuadrado que engloba a un millón 200 mil habitantes y él es un criterio de unida que todos queremos para seguir al Pastor que es Cristo", dijo el padre Conrado Puentes, ecónomo diocesano.