Sin precisar todavía fecha para iniciar la remodelación del mercado Arroyo de la Plata, el cabildo capitalino aprobó un fondo de seis millones de pesos para iniciar la obra, en una sesión en la que, fuera del orden del día y a puerta cerrada, la alcaldesa Magdalena Núñez informó al pleno que el jueves pedirá licencia.
Se rumoró, será a temprana hora en sesión extraodinaria de cabildo.
Por unanimidad fue aprobada la propuesta hecha por la regidora perredista, Bertha Dávila Ramírez de integrar una cifra similar al fondo aprobado el año pasado, de dos millones 514 mil pesos mediante el fondo cuatro.
Además de un millón de pesos que aportará el propio ayuntamiento, dando el total de seis millones, aunque la Comisión de Hacienda analizará si la administración está en condiciones de hacer esta aportación.
El pleno acordó además, que sea ese órgano el que decida las condiciones en que se llevará a cabo la remodelación, luego de reconocer que hubo un "error" al decirles a los locatarios: "el mercado es suyo".
En el entendido de que el inmueble es propiedad del municipio.
Aseguraron que no se dará cabida a manifestaciones de locatarios que sólo quieren hacer protagonismos políticos al rededor de la remodelación del inmueble.
Gabriel Rodríguez Medina expuso que una vez concluida la obra deberá hacerse un sondeo "estricto y escrupuloso para otorgar lugares a personas que realmente lo necesiten".
Se acordó también la propuesta hecha por un grupo de discapacitados, de que el estacionamiento incluya espacios y accesos especiales para su desplazamiento y que, incluso, se contemple un elevador.
Durante la sesión, los regidores Gabriel Rodríguez y Bertha Dávila tuvieron opiniones encontradas y llegaron, incluso, a los gritos.
Se aprobó también el cambio de horario para los locatarios del Centro Recreativo para Adultos (mejor conocido cono zona de tolerancia); las cantinas cerrarán a las cuatro de la mañana y los cabarets a las cinco.
Aunque en un principio los miembros del ayuntamiento anunciaron severas sanciones para los faltistas, finalmente se retractaron y propusieron descontar la tercera parte de su sueldo, es decir, el equivalente a cinco días.