Dos pintores que trabajaban en la fachada de una tienda en Río Grande se electrocutaron este miércoles al topar con unos cables de alta tensión; uno de ellos Arturo López Luna, de 32 años de edad, murió en el trayecto a la clínica del Seguro Social mientras su compañero Fernando Canizales Castro, de 25, se debate entre la vida y la muerte.
La tragedia sobrevino durante la tarde en la esquina de las calles Rayón y Constitución después que el andamio en que permanecían las víctimas fue movido por estos sin darse cuenta de la cercanía de las líneas de alto voltaje.
Al hacer contacto recibieron la descarga eléctrica en las piernas y manos y en otras partes de su cuerpo que les causaron quemaduras de segundo y tercer grado.
Agentes de la Policía Ministerial, Preventivos y el Representante Social acudieron al lugar de los lamentables sucesos.
Las víctimas inconscientes fueron llevados a recibir atención médica. Arturo vecino de esta cabecera municipal ya no pudo llegar con vida.
Las investigaciones se han iniciado en la agencia del Ministerio Público para tratar de establecer si al respecto existe responsabilidad en terceras personas.
El inesperado accidente causó expectación entre centenares de vecinos y transeúntes quienes solicitaron de urgencia la presencia de los cuerpos de ayuda.
Por otro lado se ha considerado que el estado de salud que guarda Fernando es de gravedad esperando que pueda responder en forma satisfactoria a los tratamientos médicos que se le aplican.
Hasta ayer no se había logrado ninguna declaración de su parte, se esperaba la autorización de los galenos para lograrlo en cuando se mejore.
Es importante saber los móviles que dieron origen a semejante hecho que ha consternado a los habitantes riogenses.