El mundo tiene hechos extraños y difíciles de explicar. En un
frío país del norte de Europa, en 1991, un estudiante decidió desarrollar
-a modo de hobby- un sistema operativo basado en Unix; otros jóvenes,
y algunos casi niños, han creado máquinas y programas jugando con
su espíritu creativo. Lo cierto es que hay casos y casos de hobbies
e inquietudes de chicos que, al principio, parecieron muy insignificantes
para los grandes, pero que a la larga se transformaron en importantes
para ellos también. El caso actual es la entrada de Linux en el
"mundo de los grandes".
¿Qué promete Linux a "los grandes"? ¿Por qué Linux está encabezando
una nueva revolución en el campo de la tecnología?
Un hobby...
Al volver hacia atrás en el tiempo nos encontramos con Linus Torvalds
trabajando en la Universidad de Helsinki en el desarrollo del Linux
Kernel, entre los años 1991 y 1994; donde es importante bservar
cómo esa creación de un joven aficionado ya está entre las preocupaciones
de la gente que hoy toma decisiones en Wall Street o en el Silicon
Valley, y por qué no, en Alemania, Francia, Japón y en muchos otros
sitios de este planeta llamado Tierra.
La empresas más importantes de cómputo anunciaron que extienden
su soporte de Linux a través de sus distintas arquitecturas de computadores,
desde los notebooks hasta los mainframes; también convocaron a sus
socios para que se certifiquen con Linux y desarrollen aplicaciones
y soluciones en esa plataforma de software. IBM ya había anunciado
el soporte del sistema operativo Linux en los mainframes S/390,
los computadores más grandes de la plataforma de este fabricante
que, en estos momentos, son usados como superservidores y como máquinas
centrales de los sistemas corporativos. Esta iniciativa fue una
de las más claras muestras de que Linux está entrando en "otro mundo".
El asunto ahora no es seguir hablando de la fama que Linux ya
alcanzó entre los programadores, sino de cómo esta plataforma está
avanzando en el "mundo de los grandes". Justo en los últimos meses,
Linux comenzó a jugar un rol cada vez más importante entre los grandes
proveedores de tecnología: IBM, Hewlett-Packard, Intel, Com-paq,
Dell Computer, Oracle, Sun Microsys-tems y Apple, entre otros.
En la agenda
El 13 de junio los protagonistas de Linux fueron Hewlett-Packard
e Intel. A simultáneo, desde Palo Alto y Santa Clara, en California,
las dos empresas anunciaron que están liberando un conjunto de herramientas
de desarrollo en la plataforma IA-64, para que la comunidad de Linux
pueda usarlas en la creación, prueba, depuración y ejecución de
aplicaciones IA-64 para los sistemas de información basados en servidores
con el nuevo procesador Intel Itanium de 64 bits..
Dos días después del anuncio vinculado con Itanium -el 15 de junio-,
Intel nuevamente volvió a poner a Linux en su agenda de noticias.
El fabricante líder de semiconductores informó que está trabajando
en las especificaciones de hardware y software necesarias para que
se puedan crear pequeños dispositivos basados en Linux, tanto para
el acceso a Internet como para las redes hogareñas.
El conjunto de recursos que proveerá Intel permitirá que fabricantes
de hardware y de software incorporen características de fácil uso
en sus productos de pervasive computing, usando las especificaciones
del UPnP (Universal Plug and Play). Irónicamente, el estándar UPnP
fue lanzado por Microsoft en 1999 -durante el Show de Consumo Electrónico
de Las Vegas- para facilitar la configuración e identificación de
dispositivos de acceso a Internet, tales como los Internet appliances
y otros productos de home networking.
La nueva iniciativa de Intel permitirá que los dispositivos sean
programados en Linux, en un ambiente de interoperabilidad con implementaciones
UPnP desarrolladas en Microsoft Windows ME.
Como parte de esta apretada agenda de anuncios relacionados con
Linux, que se está generando en estos días, se puede mencionar que
Sun Microsystems -a través de su Alianza iPlanet (Sun-Netscape)-
acaba de anunciar que en el transcurso de la conferencia y exposición
LinuxWorld, que se desarrollará en San José, California, entre el
10 y 12 de agosto, presentará productos de software de servidores
soportados por Linux.
¿Sólo
'counterculture'?
A pesar de todas las iniciativas de "los grandes" -favorables
hacia Linux, observadas en los últimos meses-, para ciertos analistas
se está viviendo un fenómeno denominado el "coun-terculture" de
Linux. Al respecto, mediante el vocablo "coun-terculture" algunos
observadores remarcan que Linux es parte de un proceso cultural
de jóvenes aficionados que han querido oponerse a los valores y
costumbres impuestos en materia de tecnología en el mundo actual;
es decir, se trata de una especie de rebeldía contra la cultura
establecida.
Los que piensan así creen que, aunque muchas compañías grandes
han liberado productos para Linux, el nivel de compromiso de esos
jugadores con la nueva plataforma de software será relativo. Para
esa gente, actitudes como la de IBM, Intel, HP o Dell, entre otras,podrían
ser parte del "counterculture" y no iniciativas que garanticen compromisos
de cambios profundos a nivel de plataformas de tecnología.
Justamente quienes dudan sobre el futuro de Linux en el "mundo
de los grandes", asumen que será muy difícil cambiar una cultura
muy bien establecida a nivel de las empresas usuarias y de los usuarios
finales que viven inmersos en el ámbito de Windows. Para estos observadores,
todos "los grandes" que participan de la ola de Linux pueden estar
jugando para tratar de no quedar fuera del ruido que ya produjo
el sistema operativo lanzado por Linus Torvalds.
Los argumentos antes mencionados, en cierta forma, son de considerarse,
pues muchas veces los grandes corporativos se han entusiasmado en
forma casi impulsiva con los hobbies de los jóvenes, pero luego
han actuado como si fueran chicos que se cansaron de los juguetes
nuevos, cuando han visto que éstos no satisfacían todas sus inquietudes.
Además, nadie desconoce que desde 1990 Microsoft ha desarrollando
"la cultura Windows" con raíces muy profundas a nivel de los consumidores;
primero entusiasmó a todos los usuarios finales para que compraran
un computador personal con Windows: inicialmente con el Windows
3.0, luego el Windows 3.1; a partir de 1995 con Windows 95, desde
1998 con Windows 98 y, más recientemente, con Windows 2000.
El proceso cultural desarrollado a través de largos años por Microsoft
y sus socios, logró no sólo imponer la plataforma Windows en los
computadores personales hogareños, sino que posicionó a nivel de
los sistemas empresariales a Windows NT y a Windows 2000. La inversión
económica y el despliegue de marketing durante diez años fueron
gigantescos y, gracias a ello, Windows se transformó en un estándar
de facto en la industria.
Con relación en este punto muchos se hacen estas preguntas: ¿Podrá
Linux quitarle a Windows ese lugar de privilegio que tiene?, ¿podrá
Linux incluso oponerse a los dos referentes mayores del mercado
tecnológico actual: Windows y Solaris de Sun Microsystems?, ¿en
qué medida será Linux la tercera alternativa entre los sistemas
operativos más poderosos del mercado?
La iniciativa de Linus Torvalds, desde 1991 hasta mediados de
1999, se extendió en especial en los niveles de los usuarios de
universidades, de los centros de estudio y en algunas aplicaciones
de Internet de poca importancia. Con ese enfoque evidentemente no
parecía -hasta hace poco- que Linux llegara a ser un "David" nada
menos que ante dos "Goliats". La mayoría de los esfuerzos similares,
en otros proyectos del mundo de la tecnología, no tuvieron suficiente
fuerza para perdurar y con el tiempo sólo quedaron en el recuerdo.
Hubo muchos casos, y puede mencionarse el sistema operativo OS/2
de la misma IBM.
Importante es tener en cuenta que todos los análisis anteriores
asumen que el sistema operativo es un "algo" con valor económico.
La verdad es que tal vez esa premisa sea falsa en este momento.
Linux es justamente un código que se ofrece en forma gratuita, aunque
luego sus "sabores" tengan un costo para los usuarios.