Hasta que se encontraba en el Centro de Salud, en Loreto comenzó a reaccionar el campirano José Pérez Sánchez, de 39 años de edad, quien fue robado por un desconocido luego de dormirlo al ofrecerle un refresco con droga. Se quedó pajito, pajito.
"Don toy", decía Pepe Pérez cuando fue saliendo de ese mundo de inconsciencia al que fue sometido por un tipo del que para colmo no recuerda sus generales.
Ya se imaginará donde sucedieron los hechos, pues acertó como siempre en el interior de un autobús interestatal, con número económico 208, y placas del Servicio Público Federal 512HB415.
José Pérez venía procedente de San Luis Potosí, con destino a Loreto, su lugar de origen vía Pinos cuando un tipo amablemente se sentó a su lado y tras destapar un refresco para él, también le ofreció uno a su compañero de viaje el cual al ingerirlo se quedó profundamente dormido.
El desconocido lo esculcó y le sacó 550 dólares que traía para el chivo de toda la familia.
Pepe cayó como un bendito y hasta que llegaron a Loreto, el conductor del autobús, de quien no se proporcionó el nombre, se dio cuenta que un hombre viajaba como si estuviera borracho, se dirigió a él y comenzó a moverlo y hablarle, pero este parecía un cadáver.
Asustado lo llevó directamente al Centro de Salud, donde pesadamente se le trasladó al área de urgencia donde recibió los primeros auxilios médicos.
Poco a poco fue reaccionando hasta que se recuperó del todo y pudo relatar lo que le había sucedido después de buscarse los dolaritos que con mucho esfuerzo había ganado en los "Yunaites taites".
La denuncia se levantó en la agencia del Ministerio Público mientras que la Policía Ministerial tras los ordenamientos inició la investigación correspondiente para dar con el rufián que buena se la supo hacer pues Pepe ya no hallaba ni como dar la cara en su casa, ¿Se lo creerían o pensarían que se los había gastado en borrachera y eran sólo pretextos? Sólo Dios.