Washington, DC (Notimex).- Un influyente senador demócrata confió en la pronta aprobación de la Iniciativa de Ley de Justicia para los Inmigrantes Latinos y consideró injusto que los cubanos reciban un trato migratorio prefrencial.
Christopher Dodd, demócrata por Connecticut, hizo una apasionada defensa del proyecto de ley S.2912, que regulariza la situación de cientos de miles de latinoamericanos en Estados Unidos y que enfrenta un fuerte rechazo de la mayoría congresional republicana.
"Esta ley hace mucho para restaurar la justicia, equidad y sentido común de las leyes de inmigración", dijo Dodd hablando en un español fluido que aprendió en República Dominicana.
"No es justo tratar a los cubanos diferente que al resto (de los latinoamericanos)", abundó en alusión a la Ley de Ajuste Cubano que concede a los migrantes cubanos que llegan a territorio estadounidense una expedita regularización migratoria.
La iniciativa S.2912 extiende a ciudadanos de Guatemala, El Salvador, Honduras y Haití los beneficios que el Congreso dio a los de Nicaragua y Cuba para obtener residencia permanente a través de la Ley NACARA de 1997.
Asimismo restablece la popular Disposición 245i de la Ley de Inmigración, la cual permite a los familiares de un residente legal o empleados legales de una empresa, permanecer en Estados Unidos mientras se procesa su solicitud de residencia.
La iniciativa también extiende de 1972 a 1984 la fecha de registro para que las personas que han residido en Estados Unidos y tengan "buen carácter moral" puedan tramitar su tarjeta.
Esta última sección resolvería el limbo burocrático que negó la amnistía a unas 400 mil personas, la gran mayoría mexicanos, que buscaron regularizar su situación bajo la Ley de Reforma y Control Inmigratorio de 1986.
Pero la S.2912 se convirtió en centro de un intenso debate entre la mayoría republicana del Senado por un lado, y los demócratas y la Casa Blanca en el otro. La iniciativa fue ligada a un proyecto paralelo que busca aumentar el número de visados H1-B a profesionales altamente calificados, del 15 mil a 195 mil al año.
La H1-B es popular entre los republicanos toda vez que es impulsada por algunas de las principales corporaciones de Estados Unidos que se quejan por la escasez de mano de obra estadounidense apta en el sector de la alta tecnología. Se espera que la legislación H1-B sea aprobada sin dificultad en los primeros días de la próxima semana.
Los republicanos se oponen a la S.2912 por considerar que es una estrategema electoral de los demócratas para cortejar al cada vez más importante voto hispano, de cara a las elecciones del próximo 7 de noviembre.