Nueva York, NY (Notimex).- El reciente ataque contra dos mexicanos indocumentados por parte de desconocidos en Long Island provocó el resurgimiento de un movimiento contra el racismo, apoyado por organizaciones defensoras de las garantías individuales.
La organización Workplace Project, defensora de los derechos de los migrantes en Long Island, se ha encargado de organizar vigilias y actos de condena contra la violación a las garantías de los migrantes con el propósito de acabar con el odio racial.
"Este odio racial tiene que acabarse, o va a acabar con los jornaleros y sus familias", dijo Nadia Marín Molina, directora de Workplace Project.
Marín Molina dijo no estar dispuesta a ceder a las exigencias de sus opositores, que favorecen incluso la deportación de los migrantes indocumentados. "Este problema no es nuevo. Tiene varios años y durará aún más", añadió.
Los residentes de Farmingville, un poblado con unos 15 mil habitantes, también condenan la brutalidad del ataque, pero se oponen a la migración de jornaleros.