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Programa
de apoyo especial a la inversión en frijol
Nicolás Morales Carrillo
El
31 de enero del presente año en el Diario Oficial de la Federación
se publicaron las reglas de operación del programa del Fondo
de Apoyo Especial a la Inversión, donde se contempla impulsar
a los productores de frijol que tienen problemas de competitividad,
para que logren mecanismos estabilizadores del precio y un ordenamiento
del mercado. Para ello se formará un fideicomiso donde los
componentes de apoyo son: garantías líquidas, complemento
al crédito, contingencias y promoción comercial.
Los dos primeros componentes están orientados a facilitar
a los productores líneas de crédito para que estos
puedan acopiar su producción, pero eso no asegura de ninguna
manera que logren vender a un mejor precio porque los grandes acaparadores
siguen importando y especulando con el producto. Así entonces,
tal y como está ocurriendo en este momento, las empresas
integradoras de frijoleros, en cada Estado, seguirán teniendo
problemas para colocar su producto, porque no existe un mecanismo
que permita transparentar el mercado. Esto hace que los costos de
almacenamiento se incrementen, los socios se desesperen, piensen
que las organizaciones no sirvieron y tengan que usar el apoyo a
contingencias debido el fracaso del esquema de comercialización.
El cuarto componente de apoyo sí esta enfocado directamente
a lograr mejores precios y debe aprovechar el recurso para lograr
un verdadero mecanismo estabilizador del mercado.
En cuanto a la operación del programa, la SAGARPA establece
un Comité Central que será el único facultado
para autorizar la disposición de recursos. Esto presupone
un centralismo que no cabe en un marco federalista renovado, porque
los Estados no pueden decidir la aplicación de recursos de
una manera más expedita y con menos burocracia. Al interior
de cada Estado productor de frijol se define una Comisión
de Regulación y Seguimiento, que por su estructura, se teme
que dependa de la línea política del gobierno estatal,
que privilegie a grupos de productores afines.
Para tratar de disminuir estos inconvenientes, se propone que con
parte de los recursos para promoción comercial y con la participación
de instituciones como SECOFI, SAGARPA, ASERCA, FIRA, Gobiernos de
los Estados y el Consejo Mexicano del Frijol, se entre de lleno
a formalizar una bolsa de físicos para el frijol. Este mecanismo
tiene su antecedente en las subastas organizadas por ASERCA para
otros granos y por la licitación que realiza SECOFI para
reunir en un lugar a los importadores mexicanos de frijol, de tal
manera que en un solo día los estadounidenses y canadienses
sepan qué empresas mexicanas van a comparar frijol en el
TLC. Cualquier organización de productores puede participar,
demostrando que tiene frijol de cierta variedad, calidad y procesamiento.
Además debe estar dispuesto a firmar contratos de venta de
frijol y aportar una garantía de posesión del grano.
Por parte de los compradores como enlatadoras, grandes consumidores
(sindicatos, hoteles, hospitales); cadenas comerciales, centrales
de abasto y pequeños negocios, tienen como requisitos firmar
contratos de compra de frijol según su demanda y aportar
una garantía de pago.
Cada solicitud de oferente y demandante se registra en una base
de datos con un folio único y el participante recibe una
ficha, donde se indica la variedad, presentación, calidad,
volumen y precio. El sistema compara las fichas de oferta y demanda
para ordenarlas en términos de su coincidencia en precio.
El mismo sistema calcula un promedio por variedad de los precios
de venta y los precios de compra que han manifestado los participantes.
Así mismo se calcula el volumen total que se oferta y se
demanda. Todos los participantes reciben boletines con la información
anterior para que ajusten sus posturas, las cuales se agregan al
sistema de información, para que éste calcule nuevamente
los precios y volúmenes. Una vez firmada la intención
de compra, esta tiene que ser registrada en el sistema para su seguimiento
posterior.
Para fundamentar este mecanismo estabilizador de precios, en necesario
realizar un estudio de mercado que de respuesta a qué, cuánto,
cómo y de qué calidad producir; por otro lado, dónde,
cómo, cuándo y a qué precio vender.
Las organizaciones de productores, las integradoras estatales y
el Consejo Mexicano del Frijol son figuras asociativas que ya pueden
participar de manera eficiente en un mercado de físicos o
bolsa agropecuaria, para que junto con los comercializadores, industriales
y gobierno, establezcan un precio en función de la calidad,
la oferta y la demanda. El gobierno no participa de manera paternalista,
ni fija un precio de garantía; establece las reglas del mercado
para que el precio del grano se estabilice y vigila que los contratos
se cumplan. Cualquier organización de productores que firma
una intención de compra a determinada fecha, puede recurrir
al fideicomiso a solicitar un crédito para solventar su falta
de liquidez, pero ya está seguro en qué tiempo y a
qué precio va a vender, eliminando la incertidumbre personal
del industrial y del banco. Los comercializadores de frijol pueden
aportar fondos al fideicomiso para tener una cámara
de compensación más sólida.
* Profesor
investigador de la Universidad Autónoma Chapingo. CRUCEN.
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