El
emplacamiento a la brava de autos chocolates, arrebato populista
del secretario de Finanzas, Guillermo Huizar, podría resultar
contraproducente para el interés de éste por servir a la
patria desde una cómoda curul de diputado federal. Que conste
que aquí se advirtió
Al
parecer la obcecación de José Bonilla,
dirigente estatal del PRI, vencerá. Y hoy, por tanto,
la pretensión de reformar el artículo 59 de
la Constitución Política de Zacatecas, y así
cambiar el formato del informe de gobierno, se irá
al bote de la basura. Qué lástima. El 8 de
septiembre el jefe del Ejecutivo asistirá entonces
al salón de sesiones del Congreso, para reportar
sobre el estado que guarda la administración pública,
en cumplimiento estricto del texto constitucional y con
apego a un ritual desgastado, que sólo podría
satisfacer a quienes añoran los tiempos de la democracia
imperial, como definió el historiador Enrique
Krauze la era de hegemonía priísta. La
tradición es la democracia de los muertos, planteó
el agudo Gilbert K. Chesterton, y a eso se apega
el tozudo Bonilla. La orden que dio a los diputados priístas
para que desconozcan el acuerdo que alcanzaron como representantes
de un poder autónomo con el secretario general de
Gobierno, Arturo Nahle, se funda en su oposición
visceral a todo aquello que se relacione con el gobernador
Ricardo Monreal. Qué lástima, se insiste;
pero lo ocurrido puede representar un exhorto a los jóvenes
que incursionan en la política a que luchen con más
vigor por espacios, a que se apresuren a sustituir a una
clase política senil, incapaz ya de atreverse a los
riesgos del cambio, pues por sus reticencias, se pierden
oportunidades de perfeccionar esta democracia... Qué
se pierde que tanto se lamenta, se preguntará el
lector, más atento a la supeditación, que
en vivo y en directo representó el Presidente de
la República, del Estado mexicano ante un gobierno
extranjero, el que encabeza el obispo de Roma. Pues se pierde
la oportunidad de ver a los diputados interrogar, con conocimiento
de causa, pues desde un mes antes tendrían el texto
del informe, al jefe del Ejecutivo sobre lo hecho en su
tercer año de mandato. Porque ese era, en resumen,
el formato acordado para la presentación del informe.
Se rehusa al diálogo, prefiriéndose la imposición
de un discurso. Suena viejo; lo es... Que conste que aquí
se advirtió. El emplacamiento a la brava de autos
chocolates, arrebato populista del secretario de Finanzas,
Guillermo Huizar, podría resultar contraproducente
para el interés de éste por servir a la patria
desde una cómoda curul de diputado federal. Ayer,
las autoridades de Aguascalientes decomisaron otros tantos
vehículos ilegales, aunque con brillante placa del
estado de Zacatecas concedida previo pago en la tesorería
local. Sin duda que los propietarios no entenderán
razones, por más que se les hayan explicado, y a
Huizar desearan ver, pero para emplearlo como tiro al blanco.