|
La
solidaridad con Colima
Vicente
Oria Razo*
Son
graves los daños causados por el movimiento
telúrico que afectó a Colima y a
una parte del país, la noche del 21 de
este mes de enero. Alcanzó una intensidad
y magnitud de terremoto para quienes lo sintieron
en la ciudad de Colima.
Sus consecuencias son lamentables para muchas
familias. Para los habitantes de la zona conurbana
de Colima y otros cuatro municipios, este ha sido
el temblor más violento y devastador que
ellos recuerdan.
Se destruyeron totalmente aproximadamente 800
viviendas, que ya no pueden ser reparadas; y 10
mil están dañadas. Lamentablemente
se informa que entre 21 y 26 personas perdieron
la vida, hay muchos heridos y demasiados son los
damnificados por este violento sacudimiento de
la tierra. Se dañaron las redes de agua
potable, de drenaje, de energía eléctrica,
comercios y escuelas. La población de varias
regiones de Colima sufrió un desastre grave,
de esos que no es posible predecir y prevenir.
Sin embargo, ante este desastre no se mantiene
una actitud de impotencia o de simples lamentos.
Los gobiernos federal, estatal y municipales,
y la sociedad, realizan una acción positiva
de amplia solidaridad y de apoyo material y moral
a la población afectada por el sinistro,
que se complementa con la ayuda de otros estados.
Todas las dependencias federales y estatales,
el ejército, la armada, los organismos
privados, las familias, las personas en lo individual
y los gobiernos de todos los estados, están
aportando sus esfuerzos y recursos para aliviar
los daños causados por este lamentable
sismo que afectó a los hogares de la gente
y también las instalaciones de algunas
dependencias de servicios, como el ISSSTE.
El presidente Vicente Fox visitó el estado
de Colima para hacer un recorrido por los municipios
más afectados por el sismo. Lo acompañaron
varios secretarios del gabinete presidencial.
El propósito es realizar una evaluación
de los daños en las zonas más afectadas.
A Colima se le ha considerado como zona de desastre.
A los municipios de Tecomán, Villa de Alvarez,
Coquimatlán, Colima, Ixtlahuacán
y Armería, se espera que les canalicen
recursos para apoyar las labores de reparaciones
de los daños causados por este temblor.
La mayoría de los gobernadores de los estados
se han comunicado con su homólogo de Colima,
Fernando Moreno Peña, para ofrecerle su
solidaridad. Por su parte las autoridades del
gobierno estatal han actuado con prisa, acierto
y responsabilidad para prestar, en la mayor medida
posible, el auxilio que requiere la población
afectada. El gobernador Moreno Peña personalmente
se ha dedicado a promover y coordinar tareas de
auxilio a la población. Lo ha hecho sin
pausas desde el momento mismo en que se sintió
el temblor.
Esta solidaria acción con Colima y su población
podría servir muy bien como punto de partida
para revisar los mecanismos de operación
en los casos de desastres. Además es conveniente
tener formas implementadas de antemano para que
los organismos de la sociedad aporten su concurso
de ayuda desinteresada al pueblo que la necesite.
Los temblores no se pueden predecir; pero si es
posible prevenir las acciones de ayuda y solidaridad.
En el seno de los organismos gubernamentales y
civiles podrían establecerse mecanismos
planeados, de emergencia, para los desastres como
el que vive la población de Colima. Su
funcionamiento mejoraría la concurrencia
de todos en los casos de desastre. Esta sería
una forma efectiva y prudente de organizar y practicar
la solidaridad y la verdadera fraternidad entre
la población y los órganos gubernamentales.
El presidente Vicente Fox, como lo ha expresado
en varias ocasiones, ha procurado llevar una relación
equilibrada con los gobiernos de los estados,
sin colores partidistas o servilismos. Ha cuidado
que no se lucre políticamente con las medidas
de solidaridad, ayuda y apoyo con quienes sufren
las consecuencias desastrosas de contingencia
o graves movimientos telúricos. La solidaridad
con Colima es limpia y leal.
(Notimex).
*Periodista
|
|