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Entrevista
exclusiva
Parte
Plinio Ávila a la conquista de Europa
El
director del Taller Museograbado cursará durante dos años
un posgrado estilístico en Amberes, Bélgica
Rolando
Cantú IMAGEN
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| Plinio
Ávila. (EDGAR ROBLEDO / IMAGEN) |
Un
hombre que es más conocido como impresor que como pintor,
esto debido a su trabajo al frente del Centro de Formación,
Producción e Investigación Gráfi ca Museograbado. Dicho Centro
es un taller que se encuentra en el Museo de Arte Abstracto
Manuel Felguérez, y del cual Plinio se siente muy halagado
que el maestro Felguérez le encomendara tan importante tarea.
Plinio Ávila, el artista y el hombre quien le ha dedicado
gran parte de su vida al taller, se encuentra en estos momentos
frente a uno de los compromisos más importantes, irse a estudiar
una maestría por dos años en la lejana Bélgica.
Antes de este encuentro Plinio estará presente en la galería
española Arte y Naturaleza, para participar en la exposición
denominada “El exilio de los sueños”.
“Por ahora me voy a España, la galería Arte y Naturaleza está
por presentar una exposición gráfi ca de cinco mexicanos,
y contrató a Museograbado para que estos artistas vinieran
a trabajar con nosotros e hicieran el trabajo de 15 estampas”.
Plinio comenta que en esta exposición participó el poeta Alberto
Blanco, creando así una carpeta que contiene los grabados
y la poesía, en lo que parece ser un singular trabajo.
El artista zacatecano estará en el país ibero aproximadamente
un mes, ya que paralela a la exposición se realizará la Feria
de Arco, la cual este año está dedicada a México, así que
Plinio aprovechará para estar ahí y promover el trabajo que
realizan en Museograbado. Pero lo que debe destacarse es su
próximo viaje a Bélgica, ya que después de su visita a España
regresara a nuestro
Estado por algunos días, para luego aventurarse en la experiencia
que le llevará dos años en aquel país europeo. Su sede en
Bélgica será en la ciudad de Amberes, donde Plinio estará
en un taller realizando trabajo.
“Es un Posgrado donde no se dan clases, es una maestría en
la que te dan un estudio y, una vez a la semana, hay artistas
invitados que van a la escuela exclusivamente a hablar con
los estudiantes”.
De una generación compuesta por 15 personas, el artistas zacatecano
cuenta con una de las oportunidades más importantes en su
vida y en su carrera.
“No hay clases, ahí tu haces tu obra, porque ahí te aceptan
por el trabajo que has hecho y el proyecto que les presentas
para realizar durante tu estadía con ellos”.
“Tengo total libertad para crear, porque esa es la intención
de ellos, que puedas seguir con tu vida, que puedas viajar
y exponer”.
Quizás muchos se preguntarán, ¿Pero quién es Plinio? La respuesta
más lógica es decir que es el director de Museograbado y artista
plástico, de manera tajante y concisa, pero para aclarar las
cosas nada mejor que defi nirlo como un hombre que gusta de
lo que hace.
“Tengo esta dualidad que se convierte más en culpa, porque
estos últimos cinco años he dedicado prácticamente todo mi
tiempo al taller, y sólo en algunos ratos libres tuve la oportunidad
de dedicarme a mi obra”. “Pero luego, cuando me daba periodos
para dedicarme exclusivamente a lo mío, extrañaba lo otro”.
“Para mí ha sido muy difícil elegir, porque siempre hay que
elegir entre si eres impresor o eres artista; entonces me
las he arreglado estos años para combinar lo uno con lo otro,
pero ha sido complicado”.
Se siente halagado de que Manuel Felguérez haya confi ado
en él para realizar el trabajo del taller, el cual ha crecido
de manera sorprendente en los últimos años, ganándose no sólo
el reconocimiento de Zacatecas, sino del país y de algunos
otros lados del mundo.
“Yo mismo me he detenido en mi carrera como artista, por sacar
el compromiso con el taller”.
“De empezar siendo tres personas mal pagadas, en la actualidad
somos ocho”, y ríe como para demostrar que las cosas van por
buen camino.
Plinio Ávila se encuentra comprometido con su obra y su crecer
como artista, en la experimentación, en dar vida a lo objetos
y, porqué no, convertir lo simple o lo absurdo en lógico.
La tecnología y el tiempo lo han convencido que tiene que
experimentar nuevas tendencias, nuevos caminos y alternancias,
buscar un sentir propio dentro del arte. “Los artistas somos
egocéntricos, me da orgullo y gusto de repente que me compren
un cuadro, qué mejor que vivir de lo que uno hace y le gusta”.
“Siempre me doy tiempo de pensar las cosas y meditar lo que
estoy haciendo, de satisfacerme a mí, de buscar ser mas consciente
con mi obra”. No descarta, y mucho menos niega, que en el
gremio del arte la mayoría de los que ingresan es por pose,
por buscar ser aceptados, pero él se deslinda de todo eso,
sabe que la mejor forma de amar y vivir algo, es darse el
tiempo de sentirlo.
“No entiendo ni comprendo a aquellos pintores que se ponen
prepotentes frente a sus cuadros, que pierden la humildad
ante su obra, porque nunca hay que perderle la humildad a
lo que se hace”. “Cuando inicias un cuadro es como iniciar
una nueva relación, y claro que no vas a decirle los logros
que tuviste en la relación pasada, eso es sumamente ilógico”.
“Yo trato de satisfacerme a mí antes que a los demás, es por
eso que no entiendo porqué hay pintores que se ponen divos
ante su misma obra, se nota en su trabajo esa prepotencia”.
La fama y el reconocimiento no lo comen, sigue sencillo y
alegre, bromista; no pierde la congruencia y sigue marcando
su carrera bajo metas, pero no pierde lo que es el sueño que
ofrece el crear.
“Yo ya no me mato pintando seis meses para realizar una exposición,
si termino una obra y alguien la ve y le gusta y la quiere
comprar qué bueno, yo no guardo mis creaciones para un exposición
en especial”. “Para mí ya es un honor poder vivir de lo que
me gusta”, se despide.
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