¿Cómo nacen y cómo mueren las estrellas?
Francisco Ramírez Hernández Colaborador
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NACIMIENTO
La teoría más aceptada a la fecha, sostiene que el polvo y los gases interestelares en alguna región del espacio, esencialmente en los brazos espirales de galaxias, eventualmente comienzan a compactarse debido a alguna distorsión de la gravedad producida por otro cuerpo celeste en su vecindad.
A este proceso los astrónomos le llaman acreción, ésta acumulación de masa es similar al famoso ejemplo de la bola de nieve, que al iniciar a rodar, ésta comienza a
crecer.
Existe un mínimo de masa que el cuerpo debe de tener para que se inicie el proceso, se le llama “masa de Jean”, continúa con el efecto de acreción al acumular más masa, hasta que es lo suficientemente denso para dejar escapar muy poco del calor que se acumula, los científicos le llaman “adiabáticamente opaco”.
Al absorber gas y polvo de sus alrededores, la presión y por lo tanto la temperatura aumentan. En esta etapa se le denomina protoestrella; un ejemplo de esto es nuestro vecino Júpiter, ¿sabía usted que Júpiter emite tres veces más energía que la que recibe del sol? Esto se debe a la gran energía gravitacional que en su interior se transforma en calor.
De este punto en adelante, hasta alcanzar aproximadamente 80 masas de Júpiter (1/12 de la masa del Sol) se les llama Enanas Cafés.
Pero cuando el cuerpo sobrepasa 1/10 de la masa del Sol, la temperatura en su interior llega a los 10 millones de grados centígrados y algo extraordinario sucede: “Reacciones Termonucleares de Hidrógeno” o Fusión de Hidrógeno, la protoestrella se transforma en estrella, ahora tiene brillo propio.
Depende de la cantidad de masa que la estrella logró acumular será su longevidad, las estrellas más masivas viven menos tiempo que las estrellas de tamaño promedio como nuestro sol, al cual le durará su suministro de hidrógeno unos 12 o 15 mil millones de años, ahora tiene cinco mil millones, y por lo tanto aún nos quedan otros siete o diez mil millones de años antes de empezarnos a preocupar por su energía.
Cuando el hidrógeno de una estrella se comienza a agotar, ésta empieza a experimentar una serie de cambios químicos y físicos que provocarán cambios en las reacciones nucleares que mantienen el equilibrio de la estrella e involucrarán no solo al hidrógeno, sino también al helio, berilio y litio.
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MUERTE
Una estrella con una masa entre 1/3 y 1/12 la del sol, consumirá muy lentamente su provisión de hidrógeno por lo que será muy estable y tendrá una larga vida de un millón de millones de años, se transformará en una enana roja y simplemente al agotársele el hidrógeno se apagará y enfriará en el vacío del espacio. A nuestro sol le espera otro destino.
Para estrellas del tamaño de nuestro sol, al agotarse el hidrógeno en su núcleo, se iniciarán reacciones nucleares de helio en su centro y de hidrógeno en la siguiente capa, se transformará en una gigante roja, ya que su atmósfera se enfriará y expandirá hasta la órbita de Marte, obviamente nuestro planeta será consumido como una astilla en un bracero.
La tenue atmósfera eventualmente se diluirá en el espacio para dejar atrás sólo un pequeño y compacto núcleo llamado enana blanca, de lo que otrora fuese una orgullosa y majestuosa estrella.
Antes de su fin, como si fuese una alegre despedida, la estrella pasa por una breve y hermosa fase llamada nebulosa planetaria, la tenue atmósfera exterior es ionizada por los últimos alientos del núcleo y da lugar a una bellísima gama de colores y formas caprichosas.
Cuando una estrella diez veces más masiva que el sol consume el helio de su núcleo, la temperatura y presión en su centro son suficientes para iniciar otras reacciones como lo son: carbono-oxígeno, neón, silicio, azufre y finalmente hierro, después de éste ya no se puede obtener más energía, la estrella colapsa y sobreviene la explosión, llamada Supernova.
Una explosión tan grande, que la estrella brilla más que toda una galaxia formada por mil millones de estrellas, pero sólo durante un mes, el gas expelido rico en elementos pesados será incorporado a futuras generaciones de estrellas.
CONCLUSIÓN
Sin el fenómeno supernova, no habría carbono, oxígeno ni otros elementos esenciales para la vida en el universo, y ni yo hubiese escrito esto ni usted lo estaría leyendo.
paco3141@yahoo.
com.mx
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