Felipe Cabral* El lado débil de Estados Unidos
Sería muy beneficioso que el Ejecutivo federal presentara una solicitud al gobierno estadounidense para que también México sea considerado en la relación de países que necesitan protección para sus connacionales indocumentados
Hace unos días que el Servicio de Inmigración y Ciudadanía de Estados Unidos (USCIS) otorgó una extensión de 18 meses de estadía con permisos de trabajo mediante un regristro, a centroamericanos de Honduras, Nicaragua y El Salvador, que se encuentran bajo el abrigo de la reforma de protección temporal (TPS), y que entraron al país sin documentos o con cualquier tipo de visa; pero que por ciertos motivos les es difícil o peligroso regresar a sus lugares de origen.
El Programa TPS es un estado temporal migratorio que otorga el gobierno estadounidense a ciertos países a través de negociaciones de jefes de Estado y seleccionados por el secretario de Seguridad Interna, que aún no se recuperan de condiciones negativas y adversas que han sufrido sus territorios, tales como conflictos armados, persecución política y desastres naturales, entre otros, que amenazan la estabilidad social y económica del país, o que éstos no gozan de condiciones para recibir a sus connacionales si éstos fueran deportados.
Para el caso de Honduras y Nicaragua, el fenómeno natural que los hizo elegibles para la protección temporal, fue el Huracán Mitch que azotó una gran zona centroamericana en octubre de 1998. Con este apoyo del gobierno de George Bush, se continuarán beneficiando cerca de 100 mil hondureños y alrededor de 4 mil nicaragüenses que ya se registraron con el Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) y que obtuvieron su protección temporal antes del 5 de enero de 1999; pero que también han residido continuamente en la Unión Americana, desde el 30 de diciembre de 1998.
En cambio, los más de 230 mil salvadoreños sin residencia permanente que se encuentran trabajando en Estados Unidos, son beneficiados a causa del sismo de 6.6 grados que ocurrió en su República en febrero de 2001. La extensión de 18 meses comenzará el 10 de marzo de 2009 y terminará el 9 de septiembre de 2010, siempre y cuando sigan las instrucciones de reaplicación para el status temporal y se cubra el debido costo administrativo de más de 300 dólares.
El informativo The African News Journal, en su edición de septiembre, anunció que los nativos de Sudán que hubiesen llegado a tierras norteamericanas antes del 4 de octubre de 2007, recibirán también una extensión temporal similar, vigente hasta el 2 de mayo de 2010.
Entre la lista de países que se encuentran bajo la misma protección temporal y bajo el argumento de que no están en condiciones de recibir a sus connacionales en caso de que éstos fueran expulsados de Los Estados Unidos, se encuentran, aparte de los países centroamericanos: Somalia, Liberia, Sudán, Bosnia y Burundia, entre otros.
Por tal motivo, surge la interrogante: ¿Acaso en México no hemos tenido desastres naturales semejantes a los que arriba se mencionan? Inundaciones, sequías, terremotos, huracanes y conflictos armados? o dígame usted que nuestra República Mexicana está en condiciones de recibir a los millones de connacionales si éstos fueran expulsados masivamente del país americano. ¿Ofrece el gobierno de Felipe Calderón tranquilidad, garantías y seguridad a los que regresan? No.
Sería muy beneficioso, entonces, que el Ejecutivo federal comenzara a documentar todos los peligros y desastres naturales que a diario ocurren en nuestro contorno, y que le presentara -por su lado débil- una solicitud al gobierno estadounidense para que también México sea considerado en la relación de países que necesitan el amparo TPS, (temporary protection status) para sus connacionales indocumentados, y que a la vez éstos reciban, -por lo menos- ese tipo de cobijo migratorio que incluye: un permiso de trabajo, un registro en el seguro social y el derecho a una licencia de conducir.
La Sección 244(b)(1) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (Act), 8 U.S.C.125 a (b) (1), confiere poder al secretario de Seguridad Interna de Estados -después de consultar con varias agencias del gobierno-, para calificar a un Estado extranjero o parte de él, para que reciba los beneficios del Programa TPS.
Probar no cuesta nada. ¡La ganancia sería
histórica!
*Migrante zacatecano
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